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El sector pide un documento de consenso sobre las necesidades nutricionales de los mayores
  • De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Joaquim Borrás, Mª José Abraham, Gregorio Varela, Beatriz de Diego, Genoveva Fernández, Juan Mañas, Laura Tuneu y Jaume Borrás.
    De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Joaquim Borrás, Mª José Abraham, Gregorio Varela, Beatriz de Diego, Genoveva Fernández, Juan Mañas, Laura Tuneu y Jaume Borrás.

El sector pide un documento de consenso sobre las necesidades nutricionales de los mayores

29-05-2020

Un webinar organizado por Fundación Edad & Vida, bajo el título ‘¿Cómo influye la alimentación en la salud de las personas mayores? Soluciones nutricionales en los nuevos cuidados de larga duración’, ha dado pie a poner sobre la mesa algunos temas de discusión como si es utopía que las personas mayores lleven una dieta correcta sin suplementación alimentaria o cómo es posible alimentar correctamente en residencias y hospitales, con un presupuesto de entre tres y seis euros diarios.

Convocada por la Fundación Edad & Vida, el pasado 27 de mayo se celebró una mesa redonda virtual sobre la alimentación de las personas mayores institucionalizadas y su influencia en la calidad de vida de las mismas. Presentada por Joaquim Borrás y Mª José Abraham, presidente y directora de la Fundación Edad & Vida respectivamente, y moderada por Laura Tuneu, especialista en Endocrinología de Quirónsalud, en la sesión participaron Gregorio Varela, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad CEU San Pablo y Presidente de la Fundación Española de la Nutrición; Jaume Borrás, director general y director médico de Brudylab; Beatriz de Diego, coordinadora del Servicio de Nutrición y Dietética de Compass Group; Genoveva Fernández, dietista-nutricionista de Sodexo; y Juan Mañas, Health Care Social manager de Campofrío.

Alimentarse adecuadamente es una de las claves para vivir más y tener de una mayor calidad de vida y, al mismo tiempo, se ha demostrado que permite reducir el riesgo de padecer ciertas enfermedades o infecciones, y luchar contra ellas, una vez las padecemos. En estos momentos, debido al Covid-19, una óptima nutrición cobra aún mayor importancia para prevenir y tratar sus efectos, especialmente en personas mayores, que son las que presentan mayor vulnerabilidad o fragilidad.

Bajo el mismo título que el propio webinar, ‘¿Cómo influye la alimentación en la salud de las personas mayores? Soluciones nutricionales en los nuevos cuidados de larga duración’, el Dr. Varela presentó una ponencia en la que, una vez más, hizo hincapié y puso de manifiesto la alta tasa de malnutrición en personas mayores y el riesgo que esto comporta para su sistema inmunológico. “Debemos prestar especial atención a las personas mayores de 80 años –comentó Varela–, que son el grupo poblacional que más crece, pero el más desconocido en cuanto a requerimientos nutricionales. Son las personas más vulnerables, las que más han sufrido durante la pandemia, y las que padecen más desnutrición, sea por defecto o por exceso. Es fundamental garantizar las ingestas mínimas de nutrientes en los diferentes niveles asistenciales para reforzar su sistema inmunológico” .

Como grandes retos respecto a la alimentación de las personas mayores, “retos y necesidades de presente” aseguró, Varela enumeró los siguientes:

    – Tener en cuenta que el número de personas mayores va en aumento y, en particular, el número de personas mayores de 80 años.
    – Es imprescindible tener un número suficiente de geriatras en el sistema sanitario.
    – Hay que incorporar a los dietistas-nutricionistas en el sistema sanitario nutricional.
    – Es necesario que haya formación nutricional específica para los profesionales de la salud y de atención a los mayores.
    – Monitorización de las interacciones nutrientes-fármacos y del estado de hidratación de las personas.
    – Hay una imperiosa necesidad de encuestas dietéticas representativas para los diferentes subgrupos de edad.
    – La propia heterogeneidad del colectivo hace que sean escasas las guías alimentarias, de recomendaciones nutricionales y de actividad física específicas.
    – Es necesario un documento de consenso sobre la alimentación de las personas mayores institucionalizadas.
    – Hay que favorecer la investigación en los aspectos nutricionales del mayor, especialmente de los mayores de 80 años.

Estimulación del placer de comer y complementos nutricionales contra la desnutrición

Tras la exposición de Gregorio Varela la moderadora dio paso a los turnos de intervención del resto de participantes, en los que cada uno aportó una reflexión personal sobre distintos temas. Jaume Borrás inauguró este segundo bloque abriendo una interesante reflexión sobre las dietas suplementadas para las personas mayores. Según comentó, “buscamos siempre la utopía de pensar que la dieta es suficiente para el aporte diario de los nutrientes y micronutrientes que necesita el organismo para su normal metabolismo y desarrollo; pero, desafortunadamente, las personas mayores son un colectivo frágil y vulnerable que sufren una serie de deterioros progresivos debido a distintas circunstancias y por lo que su dieta muchas veces no es la correcta, a pesar de intentar mejorarla en lo posible para evitar precisamente las suplementaciones”. Borrás habló de las carencias de vitamina D o del bajo aporte de gluteína de las dietas… “alimentos que tradicionalmente eran un fuente de gluteína, como por ejemplo el huevo, hoy en día no lo son por la propia alimentación de las gallinas que no comen maíz”. Así pues, ante la pregunta de si se debe mejorar la protección de las personas mayores, con suplementos alimenticios, su respuesta radical fue claramente que sí.

Por su parte, Beatriz de Diego puso el acento en los factores que aumentan el riesgo de malnutrición, entre ellos, la pérdida de la capacidad de masticar, y la importancia de dotar de textura y sabor los alimentos triturados: “Debemos plantear todos los menús con el objetivo de mejorar el aporte nutricional y, a la vez, adaptarlos para que no pierdan su textura, su gusto, su olor... el aspecto emocional de la comida también es muy importante”. Y en la misma línea, Genoveva Fernández subrayó que “las personas mayores han estado aisladas solas en sus propias habitaciones así que, pasado el momento más delicado de la crisis del coronavirus, es muy importante retomar el aspecto más social y placentero de la comida. Debemos estimular todos los sentidos, para crear toda una experiencia sensorial positiva a la hora de comer. En nuestra empresa hicimos un estudio antes de la pandemia en esta línea con resultados positivos, que relacionaban un buen estado emocional con la disminución del riesgo de desnutrición”.

Entre tres y seis euros para alimentar a una persona mayor institucionalizada

Juan Mañas cerró el turno de intervenciones ‘poniendo el dedo en la llaga’ y recordando que “la pura realidad es que en las residencias se está dando de comer por tres euros diarios -cinco ingestas- y en los hospitales por cinco o seis; entiendo que ofrecer una alimentación saludable en estas condiciones debe ser muy complicado”. Mañas hizo un llamamiento a que operadores, responsables médicos, autoridades sanitarias, empresas… se pongan a trabajar para poner solución al tema y emplazó a la propia Fundación Edad & Vida a que lidere alguna acción en ese sentido.

Ante esta cuestión, tanto la responsable de Sodexo como de Compass Group estuvieron de acuerdo en que, precisamente por eso, “es importante contar con servicios de alimentación profesionalizados que en este entorno económico tan agresivo, sean capaces de transitar por esa cuerda floja. No sin dificultad, pero se pueden hacer las cosas correctamente. Empresas como las nuestras, con servicio en muchas residencias y hospitales, pueden crear grandes sinergias en la gestión de los centros para lograr el mejor resultado”. Es importante, aseguraron también, una buena coordinación con los servicios asistenciales de los centros para tener toda la información relacionada con cada persona y poder así, personalizar las dietas. Se comentó también que la desnutrición es inherente al envejecimiento y que lo más importante es trabajar en la prevención desde la dimensión más puramente nutricional, la organoléptica y la emocional.

Mª José Abraham, como directora general de la Fundación Edad & Vida, aseguró para finalizar que la entidad recoge el testigo para empezar a trabajar en la coordinación de un manual de consenso sobre las necesidades nutricionales en residencias y hospitales, junto a sus gastos asociados.

– Podéis ver el webinar completo en este enlace.


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