‘Cápsulas para la reflexión’ es un espacio que invita a la reflexión sobre temas relevantes en la restauración colectiva. Pequeños escritos cortos, directos y concisos, que permitan a los lectores obtener ideas clave sobre las que pensar. Hoy os dejamos la reflexión del colaborador habitual de la revista, Rafael Lázaro, CEO y director Comercial de Dégerman.
Si quieres mandarnos tu ‘Cápsula para la reflexión’, lo puedes hacer remitiendo un mail a info@restauracioncolectiva.com. Debes incluir tu texto, nombre, empresa en la que trabajas y firma escaneada.
El mantenimiendo de los equipos también es responsabilidad social corporativa
Esta mañana he visto desde el coche a un repartidor trasladando producto hasta un centro comercial con cajas de EPP ‘hechas polvo’... ¡Y uffff, casi me da algo!
Puede parecer una cuestión estética, pero no lo es, os lo aseguro.
Lo digo además con cierta responsabilidad personal: en 1996 el fundador de Dégerman y yo mismo fuimos los primeros en España en descubrir las bondades del EPP como cajas destinadas al reparto de comidas y alimentos perecederos.
En 1998 empezamos a introducirlas en el sector y, posteriormente, también a producirlas nosotros. Sabíamos que podían cambiar el mercado. Y vaya si lo han hecho! por ligereza, por precio, isotermia y además por tener dos importantes servidumbres: vida útil e higienización.
Pero ninguna caja es eterna... también os lo puedo asegurar.
Después de 30 años en este gremio, es mi responsabilidad recordar una vez más al sector cómo debe cuidar, mantener y cuando sustituir los equipos:
- Las cajas de EPP tienen una vida útil de entre tres a cinco años, dependiendo de la intensidad y condiciones de uso.
- En comidas calientes es necesario utilizar cajas de alta densidad, 60 g/litro. ¡Imprescindible!
- Higienizar las cajas y contenedores con lavado industrial y desinfecciones periódicas.
Porque la calidad de nuestro servicio es proporcional a la calidad de nuestros equipos.