Martes, 27 de enero 2026
El Ayuntamiento de Murcia ha presentado los resultados del proyecto europeo ‘Greenme 5’ sobre desperdicio alimentario en comedores escolares. Las auditorías revelaron que el 60% del desperdicio proviene de restos en el plato, con una media de 105 gramos por alumno. A partir de los datos el ayuntamiento ha diseñado estrategias específicas para cada centro, enfocadas en menús, reaprovechamiento y sensibilización.
El Ayuntamiento de Murcia presentó el pasado 15 de enero los resultados de una auditoría de desperdicio alimentario realizada en seis colegios de Educación Primaria de la zona de Conexión Sur, en el marco del proyecto europeo ‘Greenme 5’ financiado por Life. La auditoría, llevada a cabo durante el último trimestre de 2025, ha permitido analizar el ciclo completo de gestión de alimentos en comedores escolares. Con estos datos el ayuntamiento ha diseñado estrategias específicas para avanzar en la reducción del desperdicio en la escuela y reforzar el papel educativo del comedor.
Los restos de plato concentran la mayor parte del desperdicio
Los resultados ponen de manifiesto que el 60% del desperdicio alimentario se genera en los restos de plato del comedor, es decir, comida servida que no llega a consumirse por el alumnado, mientras que el 28'5% del desperdicio se produce en cocina y, en su mayoría, corresponde a desperdicio no evitable. El 11'5% restante también se genera en el comedor, pero en este caso es no evitable.
En cuanto al desperdicio evitable directamente en el comedor, la media ponderada en los seis centros se sitúa en 105,06 gramos por alumno, con un total diario de 103,1 kilos entre todos los colegios analizados. Las auditorías reflejan, además, una notable variabilidad entre centros, con medias diarias que oscilan entre 45 y 160 gramos por alumno, en función del menú, el número de comensales y el propio centro educativo.
El análisis realizado muestra que los alimentos con menor aceptación por parte del alumnado son las verduras y hortalizas, especialmente crudas como las ensaladas, seguidas del pescado y las legumbres.
Estrategias específicas y un enfoque integral
A partir de los resultados, el ayuntamiento ha diseñado estrategias específicas para cada centro, estructuradas en ocho ejes de actuación que incluyen la planificación de menús, la compra responsable y circular, la conservación y elaboración de los alimentos, la presentación y el consumo, el reaprovechamiento seguro de excedentes, la gestión de residuos y la sensibilización y participación educativa.
“El comedor escolar es un espacio fundamental para fomentar hábitos saludables, educar en sostenibilidad desde edades tempranas y avanzar hacia un modelo de consumo más responsable”, ha incidido la edil de Gobierno Abierto, Promoción Económica y Empleo, Mercedes Bernabé, quien ha añadido que “estas auditorías nos permiten contar con datos reales y objetivos para poner en marcha soluciones adaptadas a la realidad de cada centro educativo”.
Por su parte, Pedro José Ruíz Navarro, jede de Producción de la operadora Catering Antonia Navarro (empresa con más de 35 años de trayectoria que gestiona más del 50% de los comedores escolares de la Región de Murcia y que da empleo a 1.500 personas), hace una valoración muy positiva del proyecto, asegurando que “el desperdicio se convierte en algo totalmente descomunal cuando lo analizamos a nivel global dentro de las colectividades. Por ello, todas las partes implicadas, debemos tomar conciencia de que es lo que no funciona dentro de los platos de los niños, para analizarlo, tomar medidas e irnos acercando al ‘desperdicio 0’. La mayor parte de alimentos que se pierden provienen de los platos que vuelven del comedor así que, además de tomar medidas, es misión nuestra, no solo educar a los niños y niñas en todo lo que supone hábitos y alimentación saludable, sino también en sostenibilidad; en este sentido, me gustaría destacar también que la función del monitor de comedor es vital para continuar con esa misión”.
Un proyecto europeo con impacto local
‘Greenme 5’, financiado por la Comisión Europea a través del programa ‘Life’, contempla, además, acciones formativas en los seis colegios participantes y actividades de sensibilización dirigidas a otros centros escolares y asociaciones vecinales del municipio, que se desarrollarán entre febrero y junio.
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