Llorenç Llop, Federació d’Empresaris Productors de Venda de Proximitat de Catalunya.
Jueves, 19 de enero 2023
Llorenç Llop es productor de frutas y verduras de Lleida y presidente de la Federació d’Empresaris Productors de Venda de Proximitat de Catalunya, asociación impulsora, junto al Institut del Patrimoni Culinari Català, del proyecto Llotges de Productes de Proximitat. Llop es un convencido de que el proyecto Llotges es necesario para salvar el territorio y, a la vez, ayudar a las colectividades a ofrecer a sus ususarios alimentos de calidad, comprados a un precio justo.
La Federació d’Empresaris Productors de Venda de Proximitat de Catalunya (FEPVP) cuenta con más de 250 agricultores y colectivos de productores catalanes y, junto al Institut del Patrimoni Culinari Català, son los impulsores del proyecto Llotges de Productes de Proximitat (lonjas de productos de proximidad), una herramienta de compra de productos de alimentación pensada para los comedores de las colectividades, de la que ya hemos informado en estas páginas.
Llorenç Llop, presidente de la FEPVP es un productor de frutas y verduras en la comarca de La Noguera (Lleida) y un convencido de este proyecto entendido, no solo como un modelo innovador de plataforma de compra de productos de proximidad para los comedores de las colectividades, sino como una solución para el territorio ya que el objetivo es poder llegar a programar los cultivos según las necesidades de las empresas de la restauración colectiva (RC). Este sistema facilitará también, en un futuro, poder llegar a pactar los precios de compra de inicio, consiguiendo transacciones justas para productores y operadores.
Llop ha seguido especialmente de cerca la prueba piloto realizada en Bellcaire d’Urgell (Lleida) que, próximamente, tendrá una réplica a mayor escala en Barcelona y posteriormente en las provincias de Tarragona y Girona.
– ¿Cuál es el objetivo principal del poryecto Llotges de Productes de Proximitat?
– Su función es ser un proyecto de país que tenga en cuenta todo el territorio y de la que ha de salir beneficiada la política agraria y ganadera de Catalunya. Los productores de alimentos han de poder planificar a largo plazo su producción, con una salida de la mercancía asegurada y un precio pactado de antemano. La FEPVP quiere coordinarlo con las lonjas provinciales y saber hacia donde tenemos que llevar el producto. No se trata de hacer negocio y ser un mayorista más, queremos cohesionar territorio. Por ejemplo, en Barcelona hay mucha verdura y en Lleida tenemos sobre todo manzanas y peras, así que tenemos que coordinarnos y planificar bien sin guiarnos por preferencias.
– ¿Qué criterios siguen para fijar los precios?
– Se calcula el precio de coste del producto, se carga un 20% para el productor y otros gastos. De esta manera, las empresas compradoras, las que operan los servicios de colectividades, tienen un precio garantizado todo el año, aunque, eso sí, tienen una penalización si no cumplen con lo pactado con nosotros. Esto no significa que seamos más caros… al contrario, son precios ajustados para el comprador y justos para no arruinar a los payeses. El proyecto cuenta con el apoyo de la Direcció General d'Alimentació, Qualitat i Indústries Alimentaries de la Generalitat de Catalunya así que esperamos contar con su máximo apoyo. Es necesario su compromiso.
Compromiso con los pedidos a cambio de calidad y precios justos para todos
– ¿Cómo se pueden salvar las reticencias de las empresas que priorizan unos precios ajustados?
– Ante todo, aclarar que somos una agrupación de productores de toda Catalunya. No somos una empresa, sindicato o cooperativa, solo una asociación que hacemos políticas de alimentación que deberían hacer los políticos. Es cierto que quizás comprar directamente a mayoristas o distribuidores es más barato y puede que de entrada las empresas que potencialmente podrían ser nuestras clientes quizás miren más por el negocio, pero si les explicas que el campo catalán se está acabando y que tendrán que terminar comprando en Polonia o Marruecos se lo pensarán. Yo, por ejemplo, produzco 100.000 kilos de manzanas… este año he perdido 15.000 euros y resisto porque tengo una tienda abierta al público. Pero el campo no puede aguantar más esta situación.
Desde las llotges siempre podremos ofrecer calidad y precios justos. A los restaurantes y empresas de restauración colectiva que apuesten por la calidad y ayudar al territorio les parecerá bien. No hace falta que nos compren todos los productos, pero pedimos un cierto compromiso con los pedidos. De hecho, he hablado con mucha gente del sector de la restauración y cuando se lo explico lo entienden.
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