Lunes, 03 de noviembre 2025
El brócoli europeo, cultivado bajo prácticas sostenibles, destaca por su alto valor nutricional y su versatilidad en la cocina. Rico en vitaminas C y B9, hierro y fósforo, refuerza el sistema inmunitario y contribuye a una dieta equilibrada. En otoño e invierno alcanza su mejor momento, y es uno de los clásicos de la Dieta Mediterránea que permite múltiples tipos de preparaciones, desde las recetas infantiles a los platos más gourmet.
El brócoli europeo es la hortaliza con mayor valor nutricional; un auténtico cóctel de beneficios que se puede encontrar en el mercado a lo largo de todo el año, pero que justo en otoño e invierno alcanza su mejor momento. Su impresionante versatilidad en la cocina hace de este producto de proximidad la opción más socorrida para comer bien y saludable en los meses fríos.
Desde el punto de vista nutricional el brócoli es una gran fuente de vitaminas A, B1, B2, B6, E… Y, sobre todo, es rico en vitamina C: una sola ración de 200 gramos aporta el doble de la ingesta diaria recomendada, lo que lo convierte en un aliado clave para reforzar el sistema inmunitario, especialmente en los meses más fríos.
Además, contiene folatos (vitamina B9), que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario, a la formación normal de células sanguíneas o a disminuir el cansancio y la fatiga. Y aún hay más: es una buena fuente de hierro (100 gramos aportan hasta el 20% de la ingesta diaria recomendada en hombres y el 12% en mujeres), fósforo (clave para el desarrollo óseo infantil y el metabolismo) y azufre, con propiedades antimicrobianas.
Unas características que el proyecto ‘Una Europa más saludable’ pone en valor con el objetivo de aumentar el consumo de frutas y verduras frescas entre la población hasta alcanzar el mínimo de 400 gramos por persona y día marcado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cofinanciada por la Unión Europea e impulsada por las asociaciones +Brócoli y Alcachofa de España, junto con la AOPN Fraises Framboises de France, esta iniciativa apuesta por llevar estos productos sostenibles y sabrosos a todas las mesas, y por educar a los más pequeños en buenos hábitos alimenticios. Entre otras cosas, realizando talleres en las escuelas.
Una joya culinaria de proximidad
Más allá de su increíble perfil nutricional, el brócoli europeo es todo un clásico de la Dieta Mediterránea. Lo que quiere decir que existe una infinidad de recetas capaces de sacarle todo el partido, convirtiéndolo en protagonista absoluto. Su textura y su gusto suave permiten múltiples preparaciones: hervido, asado, frito, salteado, en cremas… Incluso como base para uno de esos smoothies tan de moda.
Un ingrediente práctico y de rápida preparación que se puede utilizar en el día a día para cenas improvisadas (está buenísimo salteado con un poco de ajo), y que (al contrario de lo que dice la leyenda urbana) suele gustar a los niños.
Ideal tanto para recetas infantiles como para platos gourmet, puede encontrarse durante todo el año, pero el otoño marca el inicio de su temporada más fuerte. Y es que el brócoli europeo, cultivado principalmente en España bajo prácticas agrícolas sostenibles, llega a los hogares con la máxima frescura, calidad y respeto por el medio ambiente.
– Más información del proyecto ‘Una Europa más saludable’ en la web estoesunaeuropamassaludable.eu
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