El 94,5 % de los alumnos considera que el comedor escolar les aporta beneficios ‘relevantes’

El 94,5 % de los alumnos considera que el comedor escolar les aporta beneficios ‘relevantes’

Martes, 21 de octubre 2025

El pasado 14 de octubre, Educo publicó el informe ‘Comer en el cole: alimentación, educación y equidad. La visión de niñas, niños y adolescentes sobre el espacio comedor’; un documento muy ilustrativo donde se destaca la importancia que dan los alumnos al comedor escolar y donde critican también diversos aspectos de la comida, las normas excesivas y la falta de escucha. El informe está basado en la voz y vivencias de más de 1.600 niños, niñas y adolescentes de toda España.

Tal como señala la ONG de Infancia y Educación Educo en su informe ‘Comer en el cole: alimentación, educación y equidad. La visión de niñas, niños y adolescentes sobre el espacio comedor’, el comedor escolar es mucho más que un servicio complementario. Como se comenta en la introducción “cada mediodía se convierte en un lugar donde se come, se conversa, se juega, se establecen amistades y se aprende a compartir. Constituye un espacio cotidiano de convivencia, aprendizaje y cuidado que forma parte de la vida de millones de niñas, niños y adolescentes… y a pesar de su relevancia, suele ser invisible en los debates educativos y sociales”.

Aunque el 94,5% reconoce que el comedor escolar aporta beneficios, destacando la conciliación familiar (47,6%) y la socialización y la creación de amistades (38,8%), la valoración media del espacio apenas alcanza un tres sobre cinco.

Para la ONG, el espacio comedor es parte del derecho a la educación; es un lugar que educa, protege y enseña a convivir que debería formar parte del proyecto educativo de los colegios y dejar de ser tratado como un servicio complementario y desvinculado muchas veces de las normas del centro. Sin embargo, los resultados de la encuesta muestran algunas carencias. En materia de alimentación, aunque la mayoría considera que la comida es saludable y variada (83,6% y 83,5%, respectivamente), solo uno de cada tres estudiantes la califica como buena o muy buena (34%) -un 27% la valora como mala o muy mala, mientras que la mayoría (39%) la califica como aceptable –ni mala, ni buena–. Muchos niños y niñas critican el sabor (35,7%) y la temperatura inadecuada (32,2 %) o las raciones insuficientes (el 26,6%). Otros muestran su preferencia por la comida elaborada en el propio centro, frente a la transportada.




Para la inmensa mayoría, lo mejor del espacio comedor es poder jugar y estar con los amigos y amigas (90,5%). Sin embargo, el alumnado denuncia la existencia de demasiadas normas y castigos: el 56% afirma que se queda sin patio si no come suficiente y el 27% que tiene que comer deprisa. Tan solo el 4% de los chicos y chicas afirma que en su comedor no existía ningún tipo de castigo al no cumplir las normas marcadas. En definitiva, uno de los principales motivos de malestar expresado por niñas, niños y adolescentes es la presión por comer todo lo que se sirve, en un tiempo determinado y sin posibilidad de ajustar la cantidad a su apetito o preferencias personales.

Monitoras y monitores, claves en la experiencia y vivencia del comedor escolar

Chicos y chicas coinciden en valorar el papel de los monitores y monitoras y reconocen que no es fácil gestionar la comida, los tiempos, la convivencia y los conflictos, pero piden mejor trato. Entienden la necesidad de reglas, pero que sean justas. La paciencia destaca como la cualidad más apreciada en un/a monitor/a (un 51% cree que es fundamental), seguido de hablar con calma y sin gritos (43%), la simpatía (33%) y el respeto (32%). Entre sus tareas, valoran que les motiven a comer (32%) y les ayuden a resolver los conflictos (29%). “Los monitores y monitoras hacen una labor fundamental y compleja, pero los niños y niñas piden más acompañamiento y educar siempre en el buen trato. Paciencia, respeto y diálogo deben estar en el centro”, apunta Pilar Orenes, directora general de Educo.

En resumen, la figura del monitor o monitora trasciende la función de control y se convierte en una figura educativa clave para sostener el bienestar emocional, relacional y físico del alumnado.

Tras la comida, el alumnado pide juego libre y poder ejercer su autonomía. Un 64,8% valora tener tiempo no estructurado y poder elegir a qué jugar y un 53,8% poder elegir con quién jugar. Sin embargo, la investigación muestra que uno de cada seis estudiantes se siente solo o excluido en este espacio y es ahí donde es clave también la figura del monitor/a.

Por último el estudio también destaca que en un contexto en el que el 34,6% de la infancia vive en riesgo de pobreza o exclusión, el acceso al comedor y a la alimentación adecuada adquiere un peso importante. Sin embargo, solo el 15,13% del alumnado recibe una beca o ayuda para el comedor escolar, que en muchos casos cubre el coste solo parcialmente. “El espacio del comedor escolar cumple un rol de protección, equidad educativa y debe ser un espacio de aprendizaje y garantía de derechos. El comedor escolar es parte del derecho a la educación.

Avanzando hacia un modelo de ‘Espacio comedor 5 estrellas’

Educo lleva años pidiendo a las administraciones públicas que avancen hacia un modelo de ‘Espacio comedor 5 estrellas’ que sea universal y gratuito, integrado en el proyecto educativo, saludable y sostenible, con infraestructuras adecuadas y donde la voz de la infancia sea escuchada.

Asimismo, reclama que se reconozca el rol educativo del personal, que cuente con suficiente formación, incluyendo la formación en buen trato y protección de la infancia, y con condiciones laborales dignas. “Un comedor de calidad no es un gasto, es una inversión en educación y bienestar de la infancia, y en igualdad de oportunidades”, concluye la directora general de Educo.

Cuatro demandas de Educo a las administraciones

  • Que las consejerías de Educación, en alianza con el Ministerio de Educación, impulsen de forma decidida la inclusión del espacio comedor en el proyecto educativo de los centros escolares, garantizando los medios necesarios para ello.
  • Que se establezca el calendario de inversiones necesarias para alcanzar el comedor universal y gratuito, priorizando que todo el alumnado en riesgo de pobreza o exclusión tenga el próximo curso acceso gratuito al comedor escolar. De acuerdo a la estimación de Educo, la inversión necesaria para cubrir anualmente el espacio comedor para todo el alumnado de infantil, primaria, secundaria y educación especial sería de al menos 6.196 millones de euros.
  • Que las consejerías de Educación, en alianza con el Ministerio de Educación, refuercen la implantación de la figura del/a coordinador/a de Bienestar y Protección en los centros educativos, asegurando que incluyen entre sus funciones la convivencia positiva en el espacio comedor.
  • Que las consejerías de Educación establezcan, en alianza con los ministerios vinculados, indicadores de cumplimiento del Real Decreto 315/2025 para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros educativos, para evaluar su cumplimiento efectivo y valorar futuras ampliaciones para incrementar su impacto.

– Descarga el resumen ejecutivo del estudio: ‘Comer en el cole: alimentación, educación y equidad. La visión de niñas, niños y adolescentes sobre el espacio comedor’.


Noticias relacionadas



Descarga en pdf este artículo Descarga en pdf este artículo


Copyright © Restauración Colectiva 2026 / Versión 2.0 / Todos los derechos reservados
Aviso legal y política de privacidad / Contacta con nosotros / Suscríbase / Desuscribir / Preferencias Cookies - See more at: https://www.restauracioncolectiva.com/