Martes, 09 de diciembre 2025
La disfagia es ya un reto creciente de salud pública, con alta prevalencia en personas mayores y en diversas patologías neurológicas. Su abordaje exige equipos multidisciplinares y la integración plena del dietista-nutricionista, clave para prevenir complicaciones, garantizar seguridad alimentaria y adaptar texturas. Nuestra colaboradora Luisa Andrea Solano, explica en este artículo por qué es necesario avanzar en el tratamiento de la disfagia.
La disfagia se ha consolidado como uno de los grandes retos emergentes de salud pública, especialmente en el contexto del rápido envejecimiento poblacional. La evidencia muestra una alta prevalencia en mayores de 65 años (10–30%), con cifras aún más elevadas en poblaciones clínicas específicas: accidente cerebrovascular (43–60%), enfermedad de Parkinson (35–50%), Alzheimer (45–50%) y en residencias de mayores (65–75%). Estas tasas no solo reflejan la magnitud del problema, sino también la necesidad de que los sistemas de salud cuenten con profesionales formados para un abordaje seguro, eficiente y coordinado.
Del mismo modo que la disfagia constituye un desafío sanitario de primer orden, también lo es la incorporación plena y efectiva del dietista-nutricionista en los modelos de atención multidisciplinar. La ausencia de este perfil profesional limita la prevención, el diagnóstico nutricional y la intervención dietoterapéutica, pilares esenciales para evitar complicaciones graves asociadas a la disfagia.
Formación técnica: clave para una atención segura y basada en la evidencia
El abordaje integral de la disfagia exige una sólida capacitación clínica y científica que permita:
- Prevenir complicaciones como broncoaspiración, neumonía, desnutrición y deshidratación.
- Aplicar protocolos basados en evidencia, utilizando herramientas validadas como el método MECV-V o la videofluoroscopia.
- Adaptar las propiedades reológicas de los alimentos, garantizando texturas seguras sin comprometer el valor nutricional ni la experiencia gastronómica.
- Facilitar la coordinación efectiva entre médicos rehabilitadores, logopedas, terapeutas ocupacionales, enfermeras y, de forma imprescindible, dietistas-nutricionistas.
- Impactar en las políticas de salud, reduciendo los costes derivados de hospitalizaciones evitables y complicaciones prevenibles.
La universidad como motor de cambio: una formación orientada al modelo asistencial que la disfagia exige
La incorporación de contenidos sobre disfagia en los grados de Nutrición Humana y Dietética no es un añadido opcional, sino una respuesta directa a las exigencias marcadas por la
Ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias. Las universidades están asumiendo este reto mediante planes de formación que preparan a futuros profesionales para integrarse de forma efectiva en equipos multidisciplinares. Este compromiso se refleja en:
- Planes formativos estructurados, con asignaturas específicas de nutrición clínica, dietoterapia y tecnología culinaria, que permiten comprender la complejidad fisiopatológica, nutricional y gastronómica de la disfagia.
- Impulso de la investigación aplicada, a través de trabajos fin de grado, máster y tesis doctorales que abordan el diagnóstico, la evaluación sensorial de texturas, la seguridad alimentaria y las estrategias dietoterapéuticas.
- Prácticas profesionales en entornos clínicos y sociosanitarios, incluyendo hospitales, residencias y unidades de rehabilitación, donde el alumnado desarrolla competencias reales de cribado, abordaje nutricional y trabajo en equipo.
- Innovación en la industria alimentaria, farmacéutica y tecnológica, favoreciendo la creación de productos adaptados, sistemas de espesamiento y tecnologías de texturización que requieren del conocimiento experto del dietista-nutricionista.
- Acciones de divulgación y colaboración con asociaciones de pacientes y sociedades científicas, que consolidan el rol del DN como profesional esencial en el abordaje integral de la disfagia.
Este modelo formativo demuestra que la academia está alineada con las
necesidades actuales del sistema sanitario y prepara al DN para asumir responsabilidades asistenciales basadas en evidencia.
El dietista-nutricionista: un profesional imprescindible en la atención segura y eficaz de la disfagia
La evidencia clínica y epidemiológica ha demostrado que la disfagia no puede abordarse de manera aislada ni desde una única disciplina. La intervención nutricional es un componente estratégico del tratamiento, y el dietista-nutricionista es el profesional con las
competencias específicas para garantizar seguridad, adecuación nutricional y calidad gastronómica. Su aportación se materializa en:
- Atención clínica especializada, realizando cribado nutricional, identificando signos de disfagia y aplicando protocolos estandarizados basados en evidencia, asegurando decisiones terapéuticas correctas desde el primer contacto.
- Intervención dietoterapéutica avanzada, diseñando y adaptando dietas en función del nivel de seguridad deglutoria, siguiendo estándares internacionales como IDDSI, y garantizando tanto la protección frente a broncoaspiraciones como el cumplimiento de requerimientos nutricionales.
- Monitorización continua, evaluando el estado nutricional, detectando variaciones en la ingesta y en el riesgo clínico, y seleccionando los espesantes, moduladores reológicos y productos comerciales más adecuados para cada perfil de paciente.
- Educación sanitaria decisiva, formando a pacientes, cuidadores y familias en técnicas de texturización, manejo seguro de alimentos y prevención de complicaciones, lo que reduce ingresos, infecciones respiratorias y deterioro del estado nutricional.
La evidencia demuestra que la disfagia es un
problema de salud pública complejo que incrementa la morbilidad, el riesgo de desnutrición, las infecciones respiratorias y la mortalidad. Frente a este escenario, el dietista-nutricionista aporta competencias únicas y no sustituibles que inciden directamente en la seguridad clínica, la calidad nutricional y la experiencia alimentaria del paciente.
La formación universitaria ya está garantizando perfiles profesionales altamente capacitados. Ahora, el siguiente paso imprescindible es
incorporar de forma sistemática al dietista-nutricionista en los equipos multidisciplinares del Sistema Nacional de Salud, donde su intervención no solo mejora resultados clínicos, sino que optimiza recursos, reduce complicaciones evitables y eleva la calidad de la atención.
‘Dar de comer’ nos convierte en anfitriones del bienestar de las personas con disfagia. Como dietistas-nutricionistas trabajamos con el acto más humano, inherente y privilegiado para cuidar: la alimentación, un vínculo directo con la
salud, la dignidad y la calidad de vida.
La disfagia constituye, sin duda, un desafío crítico de salud pública. Pero igualmente urgente es la necesidad de
reconocer y consolidar el papel del dietista-nutricionista en los equipos multidisciplinares responsables de su valoración y tratamiento. Sin la participación de este profesional, el abordaje clínico queda incompleto y el riesgo de complicaciones aumenta.
Solo una formación rigurosa, una coordinación efectiva entre profesionales y la presencia estructural del dietista-nutricionista pueden garantizar
intervenciones dietoterapéuticas seguras, eficaces y verdaderamente humanizadas para una población cada vez más envejecida, frágil y vulnerable.
Referencias
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- María Isabel Rebollo Pérez, Juana María Rabat Restrepo; Paola Díaz Borrego, Montserrat Gonzalo Marín, María Lainez López, Victoria Luna López, María José Martínez Ramírez, Silvia Muñoz Mora, Teodosia Muñoz de Escalona, Gabriel Olveira Fuster. Abordaje integral del paciente con disfagia orofaríngea. Consenso de expertos GEDYN. Nutr Clin Med 2022; XVI (3): 119-178 DOI: 10.7400/NCM.2022.16.3.5113
Luisa Andrea Solano es doctora por la Universidad Complutense de Madrid, licenciada en Nutrición y Dietética, máster en Nutrición Clínica y máster en Gastronomía e Innovación Alimentaria. Desarrolló su experiencia profesional en Santiago de Chile destacándose en las áreas clínicas y de restauración colectiva. Actualmente es docente en la Universidad Europea de Madrid.
www.luisasolano.com. @:
solano.luisa@gmail.com.
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