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Efecto del coronavirus en colectividades y contagio de la repercusión económica

Efecto del coronavirus en colectividades y contagio de la repercusión económica

11-03-2020

El cierre de los colegios y por tanto, de sus comedores escolares, supone un impacto directo y fulminante de la crisis del coronavirus en el sector de la restauración social y colectiva. Mario Agudo, responsable de Marketing y Comunicación de la empresa madrileña Servicios Hosteleros a Colectividades (ShC), explica en este artículo de opinión como se está viviendo la situación y cuáles serán las consecuencias.

La epidemia causada por el Coronavirus amenaza con paralizar, casi por completo, la economía del país. En especial la de las zonas con una mayor propagación de la enfermedad: Madrid, País Vasco y La Rioja. Más allá del impacto humano, que es lo que más debería preocuparnos en estos casos, este virulento brote está dejando ya importantes consecuencias empresariales. En ShC (Servicios Hosteleros a Colectividades) estamos especializados en el sector educativo y solo trabajamos en la Comunidad de Madrid, así que el impacto de las medidas de prevención tomadas el pasado lunes, 9 de marzo, es total. Como nosotros, otras pequeñas y medianas empresas del sector asisten con preocupación al vertiginoso desfile de acontecimientos.

El cese de la actividad docente va a asociado al cierre de los comedores escolares. Esta situación nos ha obligado a tomar medidas drásticas con una enorme rapidez. Se ha presentado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por causa de fuerza mayor. La decisión afecta a la totalidad de la plantilla y se prolongará hasta la reanudación de las clases. Pero no ha sido el único impacto. Comida elaborada para el miércoles 11 de marzo, primer día sin colegio, que estaba ya servida en los centros, ha tenido que repartirse entre personas próximas a la empresa para no desperdiciarla. Lo mismo ha ocurrido con los pedidos de productos perecederos que habían sido entregados en las cocinas. Otros, los que todavía no habían llegado, han podido paralizarse, con el consiguiente impacto en la cadena de provisión. Costes, todos ellos, que no tendrán contraprestación a modo de ingresos y, por tanto, van directos a la cuenta de pérdidas.

Existe, en consecuencia, un contagio en cadena de las repercusiones económicas de esta crisis viral. El perjuicio económico de una empresa acaba afectando al poder adquisitivo de sus empleados y a la actividad de los grupos de interés relacionados con ella, en especial sus proveedores. Una suerte de mímesis empresarial de la amenaza biológica. Pero no es momento de lamentos. Comprendemos que ante una situación de emergencia se deban tomar medidas drásticas que aseguren, ante todo, la salud de los ciudadanos. Pero, acudiendo a la jerga sanitaria, tan frecuente en los medios estos días, es necesario que pensemos en un tratamiento de choque en forma de intervención de la administración. Ahora más que nunca es necesaria una planificación económica coordinada entre Estado y Comunidades, más allá de filiaciones políticas de cada uno, que mitigue las consecuencias de esta situación a través de medidas que van desde los incentivos fiscales hasta la provisión de liquidez a las familias más afectadas. Una ayuda que no se quede en una mera declaración de buenas intenciones, a modo de brindis al sol, sino que se materialice en programas concretos de rápida aplicación.

Trabajadores y pequeñas y medias empresas son la población de riesgo en materia económica dentro de esta crisis sanitaria. La solución no es sencilla. Las arcas públicas se encuentran bajo mínimos. Sin embargo es necesario hacer un esfuerzo porque, de lo contrario, a las consecuencias sobre la salud pública se añadirán, sin duda, oscuras previsiones económicas que ya están poniendo de manifiesto entidades como el Banco Central Europeo. En todo caso, a nosotros, como ciudadanos, también nos compete poner de nuestra parte para mitigar los contagios y controlar la situación cuanto antes. Un comportamiento responsable, basado en las recomendaciones de las autoridades sanitarias, será crucial para nuestro futuro próximo.

Encuentra esta y otras noticias relacionadas con la crisis del coronavirus en nuestra página ‘Las colectividades frente al Covid-19.


Mario Agudo
Mario Agudo es periodista y MBA por la Escuela de Administración de Empresas. Ha trabajado durante más de quince años en el ámbito de la comunicación empresarial, desempeñando diferentes cargos, y desde 2013 es el responsable de Marketing y Comunicación de la empresa madrileña Servicios Hosteleros a Colectividades (ShC). @: marioagudo@servicioshosteleros.com.

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