Miércoles, 19 de noviembre 2025
Con motivo del Día Mundial de la Diabetes (14 de noviembre), Colectividades Antonia Navarro reivindica el papel de los comedores escolares y residenciales en el control de la enfermedad. En colegios, adaptan menús y favorecen la autonomía, y en residencias equilibran el control glucémico con el sabor. La dieta mediterránea y la eliminación de ultraprocesados son sus claves para favorecer la salud pública.
La Región de Murcia, según datos del Servicio Murciano de Salud, cuenta con 107.000 personas diagnosticadas de diabetes, con un 95% de estos mayores de edad. Además, es la segunda comunidad con mayor tasa de obesidad en España, un factor estrechamente ligado al desarrollo de diabetes tipo 2.
En los colegios: adaptar sin discriminar
La diabetes tipo 1 es la segunda enfermedad crónica más frecuente en la infancia. Muchos menores comen a diario en comedores escolares, donde la adaptación es imprescindible para garantizar tanto su seguridad como su inclusión.
Inmaculada Llopis, nutricionista de Colectividades Antonia Navarro y especialista en diabetes, asegura que a la hora de elaborar el menú “no se cambia, se ajusta. Se pesan exactamente los hidratos de carbono de cada ración siguiendo las pautas médicas de los escolares con diabetes suministradas por los médicos, y se les sirve como a todos los demás alumnos”. Aquí reside la importancia de que los centros educativos favorezcan la autonomía del menor y se adapten a sus necesidades sin generar estigmas.
Además, desde la entrada en vigor del nuevo Real Decreto de Alimentación Escolar Saludable –que refuerza a nivel estatal medidas que en la Región de Murcia ya se aplicaban desde 2010–, la elaboración de los menús escolares incorpora aún más criterios basados en la dieta mediterránea, claves para reducir la obesidad infantil a largo plazo.
“En Murcia fuimos pioneros en implantar este modelo hace más de una década, pero los hábitos alimentarios no cambian de un día para otro”, explica Llopis. “Por eso, seguir insistiendo desde el comedor en eliminar ultraprocesados y reforzar el consumo diario de frutas, verduras, legumbres y pescado sigue siendo fundamental para revertir los datos de obesidad en la Región, y por ende, reducir la tasa de diabetes entre los más pequeños”.
En las residencias: controlar sin desnutrir
La empresa también gestiona menús para centros de día y residencias en la Región, donde la diabetes tipo 2 afecta a cerca del 30% de los mayores de 75 años. Aquí, el reto es distinto: “Hay que controlar los picos de glucemia sin caer en dietas restrictivas que resten apetito o placer. Comer sigue siendo uno de los grandes placeres del día en la vejez”, añade Olga Rojo, responsable del departamento de sanidad de la empresa.
El equipo nutricional diseña los menús para garantizar el equilibrio entre control glucémico, sabor y textura adecuada para personas con masticación limitada, todo ello coordinado con los equipos sanitarios del centro.
Contacta con Catering Antonia Navarro o accede a su web a través de nuestro directorio de empresas.
Descarga en pdf este artículo