Lunes, 11 de mayo 2026
La XXXII BioCultura BCN, celebrada en La Farga de L’Hospitalet, reunió a 30.000 visitantes interesados en alternativas sostenibles. Con más de 200 expositores y 250 actividades, la organización destacó su capacidad de atraer nuevos públicos al sector ecológico. Showcookings, talleres de ecocosmética y productos certificados fueron algunos de los protagonistas. La feria se consolida como un espacio para promover un estilo de vida saludable y respetuoso con el medio ambiente.
La XXXII BioCultura BCN, celebrada del 7 al 10 de mayo en La Farga de L’Hospitalet, cerró con 30.000 visitantes. Esta segunda edición de la feria en el nuevo emplazamiento de La Farga ha contado con más de 200 expositores y más de 250 actividades programadas y, para la organización, ha sido “una palanca de primer orden para que el sector ecológico pueda llegar a nuevos públicos” y mostrar alternativas ‘bio’.
En palabras de Juan Carlos Moreno, director comercial de la feria, “el sector ecológico tiene que salir de su zona de confort y acceder a nuevos públicos. Hay que arriesgar. Hay que llegar más allá del gueto de los concienciados. Tenemos que ser capaces de hacer llegar las bondades del alimento orgánico y de todos los productos del mundo ‘eco’ (cosmética econatural, textil sostenible, casa sana…) a toda la población. Y esto significa valorar todas las posibilidades para llegar a consumidores que, hasta ahora, prácticamente no habían oído hablar nunca de agroecología y de todos sus universos adyacentes”.
El cambio del Palau Sant Jordi a La Farga
Desde la feria señalan que “cuando valoramos el cambio del Palau Sant Jordi a La Farga, sopesamos las ventajas y desventajas del nuevo emplazamiento. Y una de las cosas que valoramos muy positivamente fue que, con la nueva ubicación, la feria podría acceder a nuevos públicos. Pero el hecho de que la feria acceda a nuevos públicos significa, también, que el sector ‘bio’ podrá tener nuevos consumidores”..
La dirección de Vida Sana (organizadores de BioCultura) insiste en que “sí es cierto que estamos llegando a otros sectores de la población a los que antes no llegábamos. Al Palau Sant Jordi venían personas muy diferentes entre sí, pero (...) eran ya consumidores de alimentos biológicos y de productos ecoresponsables. Ahora, además de ese grupo de gente, nos llegan muchas personas que sólo habían tenido un contacto con la agroecología muy tangencial, muy precario. Y vienen, prueban y se quedan. Y esto es lo que necesita el sector ecológico”.
Montse Escutia, directora de la feria, ha señalado que “la experiencia ha mostrado que la apuesta del nuevo emplazamiento para el salón ha sido validada por un público muy cálido, muy ferviente y muy ávido de alternativas fidedignas a lo que nos ofrece el mundo del ‘mainstream’. Y han encontrado en BioCultura y La Farga una ventana abierta a un nuevo mundo posible, más justo, más limpio, más armónico, más sereno y más libre. Y no hablamos sólo de alimentos. También de ecocosméticos, de un textil responsable, de detergentes saludables, de formas de vida diferentes a las habituales, etc.”.
En esta segunda edición en La Farga se solucionaron los problemas de falta de aparcamiento para los asistentes de fuera del área del Baix Llobregat, sucedidos durante la anterior edición.
Diferentes mundos unidos en busca de soluciones
BioCultura se consolida un punto de encuentro destacado para ciudadanos interesados en alternativas sostenibles y ecológicas. La feria reunió a personas de diversos orígenes y perfiles, todas con el objetivo común de mejorar su calidad de vida y contribuir al cuidado del planeta.
El evento contó con una amplia variedad de actividades, como showcookings, podcasts grabados en directo, talleres para profesionales (especialmente en el ámbito de la ecocosmética) y conciertos meditativos. Además, los más de 200 expositores ofrecieron productos certificados y sostenibles, desde alimentos orgánicos hasta cosmética natural y textiles responsables.
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